Toyota ha conseguido la victoria en Fuji después de casi dos años sin hacerlo en el WEC. Arriesgaron con la estrategia y eso le dio la oportunidad al coche número 6 de llevarse el triunfo.

La carrera parecía controlada por el Audi número 8 de Lucas di Grassi, Olivier Jarvis y Loic Duval, que habían conseguido la pole, pero el Toyota número 6 se mantuvo cerca y arriesgó sin cambiar neumáticos en su última parada para llevarse la victoria en su circuito.

Esta jugada permitió a Kobayashi cambiar una desventaja de siete segundos con Duval a estar trece por delante teniendo que cuidar sus neumáticos en los últimos 45 minutos de la carrera. Al principio la diferencia se rebajó de manera muy rápida, pero se estabilizó en torno a los seis segundos hasya que a dies minutos del final, Duval apretó los dientes y redujo la diferencia con Kobayashi por debajo de los dos segundos.

A Duval se le acabó el tiempo en su intento por sobrepasar al Toyota y Kobayashi pudo cruzar la línea de meta con 1,4 segundos de ventaja sobre el Audi consiguiendo la primera victoria de Toyota en el WEC desde Baréin 2014 y la primera victoria del piloto japonés en LMP1.


La tercera plaza se a llevó el Porsche número 1 de Mark Webber, Brendon Hartley y Timo Bernhard que no pudieron disputar la victoria por una aparente falta de ritmo con respecto al Audi y el Toyota.

El líder del campeonato, el Porsche número 2 de Neel Jani, Romain Dumas y Marc Lieb se tuvieron que conformar con la quinta posición después de sus problemas en clasificación que se transformaron en un déficit de ritmo en carrera. Además, tuvieron que reemplazar la parte delantera del coche, algo que también les hizo perder tiempo. Peor le fue al Audi número 7 que sufrió un problema en el sistema híbrido y tuvo que retirarse.

La victoria en la clase LMP1-L fue para el Rebellion número 13 después de que su único rival, el ByKolles número 4 se incendiará en la tercera hora, obligándole a la retirada.

G-Drive gana una interesante lucha en LMP2

La clase LMP2 tuvo también un trepidante  final con el G-Drive 26 pilotado por Will Stevens, Roman Rusinov y Alex Brundle cruzando la meta en primera posición después de una tremenda lucha con el RGR Sport de Bruno Senna, Ricardo González y Filipe Albuquerque.

El G-Drive lideró la mayor parte de la prueba, pero no lograba apurar sus relevos tanto como el RGR Sport y en la última parada Stevens volvió a pista por detrás de Bruno Senna. El inglés adelantaba a Senna en la recta, pero lo hizo por fuera de la pista y fue obligado a devolver la posición, adelantándole de nuevo más tarde, esta vez de manera legal.

La tercera plaza fue para el Signatech Alpine número 36, líder del campeonato, seguido de la tripleta debutante en el WEC compuesta por Sean Gelael, Antonio Giovinazzi y Giedo van der Garde.

El Manor 44 de Roberto Merhi estuvo luchando por el podio durante buena parte de la carrera, pero un drive-through por superar el exceso de velocidad en el pitlane y una parada para reparar el panel del número le arruinó sus opciones de quedar entre los tres primeros. Peor suerte tuvo el otro coche del equipo inglés que tuvo una colisión que le valió un drive-through y una larga estancia en los boxes realizando reparaciones.

Ford consigue la victoria en GTE

En la clase GTE los dos Ford dominaron de principio a fin, con Harry Tincknell y Andy Priaulx  asegurándose la primera victoria de la arca en el WEC tras su triunfo en las 24 horas de Le Mans.

Fuente: motorsport.com
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