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Será difícil olvidar el Gran Premio de Azerbaiyán 2017. Una de las carreras con más acción de los últimos tiempos. Una locura. Retiradas, choques, mucha actividad del Safety Car, bandera roja, tensión máxima entre Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, muchos adelantamientos, remontadas, reposacabezas sueltos, y sobre todo, un podio impensable antes de la carrera. Victoria de Daniel Ricciardo, con Valtteri Bottas en segunda posición y Lance Stroll, sí, Lance Stroll, tercero. Además, primeros puntos de la temporada para Fernando Alonso que fue noveno y octava plaza para Carlos Sainz.

La salida, una vez más, volvió a tener acción. La primera curva se saldó sin problemas, pero no la segunda. Bottas y Räikkönen se tocaron, sí, otra vez. Valtteri se vio obligado a parar en boxes tras un pinchazo y Kimi acabó con el coche tocado. Sainz por su parte acabó trompeando por esquivar a su compañero de equipo en la salida de la curva 1, pero sin mayores consecuencias.

Hamilton no tuvo problemas para aguantar la primera posición, Vettel se colocó segundo en la primera vuelta y un sorprendente Pérez aprovechó la acción entre los coches punteros para colocarse tercero, con Verstappen cuarto seguido de Kimi, que no necesitó entrar a boxes tras su incidente con Bottas.

Una vez que la carrera se estabilizó, la principal acción estuvo protagonizada por Pérez y Verstappen. Una batalla por la cuarta plaza que duró poco. El motor de Max volvió a dejarle tirado. De nuevo la unidad de potencia impidió que el holandés finalizara la carrera y ya son cuatro las retiradas que acumula en la temporada. A partir de aquí, comenzó el protagonismo del coche de seguridad. Y el cara a cara entre Hamilton y Vettel.

El Toro Rosso de Kvyat dijo basta por un problema eléctrico en el sector 2 de la vuelta 11 y provocó la salida del esperado Safety Car. Una situación que todos los pilotos aprovecharon para realizar su parada correspondiente. Ricciardo aprovechó de nuevo la situación del coche de seguridad para montar el superblando sin perder posición. La carrera se relanzó cinco vueltas más tarde, pero el Safety Car volvió a salir instantáneamente debido a los restos de varios coches que estaban en la pista.

Todo ello provocó una situación de máxima tensión entre Hamilton y Vettel. Lewis frenó demasiado a la salida de una curva cuando el Safety Car había apagado las luces, Seb se echó encima y le tocó por detrás. El alemán, totalmente enfurecido, se puso a la par del W08 de Hamilton y torció el volante para golpear con violencia el monoplaza del británico. Lo nunca visto.

Y todo ello, justo antes de una relanzada espectacular. ¿Adivinan cómo pudo acabar? Correcto, con la salida de un tercer Safey Car consecutivo. Los Force India se tocaron entre sí a la salida de la curva 1. Ocon no dio espacio suficiente a Pérez, que acabó contra el muro y con el francés en el fondo de la parrilla. Por si fuera poco, Räikkönen también pinchó, a causa de ello su ala trasera quedó destrozada y se retiraba a boxes.

La gran cantidad de restos de monoplazas en la pista tras los accidentes, provocó la aparición de la bandera roja. Todos los coches al box. En ese momento Alonso era octavo, Sainz noveno y los dos Williams en tercera y cuarta posición con Massa por delante. Pérez y Räikkönen aprovecharon para poner a punto sus monoplazas y salir a pista, con dos vueltas perdidas, eso sí.

La carrera se relanzó y los abandonos de Hülkenberg y Massa dejaban a Alonso en sexta posición, justo por delante de Sainz, pero con Bottas y Ocon llegando por detrás.

Todo parecía tranquilo para el líder, hasta que el reposacabezas de Hamilton se soltó. ¿Motivo de entrar a boxes? Desde el muro le pedían que tratara de colocarlo con la mano. Lewis lo hizo, pero no fue suficiente y tuvo que entrar a montar uno nuevo. Justo en ese momento, llegó la sanción de 10 segundos a Vettel por “conducción peligrosa” tras su incidente con el W08 de Lewis. Una sanción que Hamilton no se creía. Vettel merecía una mayor penalización para el de Mercedes.

Así las cosas, a falta de 15 vueltas para el final, Ricciardo era el sorprendente líder de la carrera, con Lance Stroll segundo, Magnussen tercero y Ocon cuarto. Simplemente increíble. Los líderes del campeonato volvieron a encontrarse en pista con Fernando de por medio. Evidentemente se deshicieron del asturiano con suma facilidad. Haas soñó con el podio, pero Ocon y Bottas dieron cuenta rápidamente de Kevin. Pérez, con problemas en el monoplaza, y Räikkönen decidieron retirar sus coches al verse sin opciones de llegar a los puntos.

El tramo final de la carrera sirvió para ver cómo los líderes adelantaban al francés de Force India. Bottas empujaba al máximo para buscar la segunda posición del Williams. Y lo logró en el último giro. Stroll se relamía con la segunda plaza, pero el finés se la arrebató sobre la bocina. Hamilton por su parte trató, sin éxito, de cazar a Vettel que finalizó en cuarta posición.

La locura en Bakú trajo consigo los primeros puntos para Alonso, que finalizó noveno y lamentaba por radio que podrían “haber ganado esta carrera”. Justo por delante de él, Carlos Sainz, que cumplió de nuevo con una gran actuación y una carrera sólida en la que debió remontar.

Carrerón. Poco más se puede añadir. Ricciardo se lleva la victoria partiendo desde la décima plaza y acaba con el binomio Mercedes-Ferrari. Quinta victoria para el piloto australiano. Bottas minimizó los daños para Mercedes in extremis, y Lance Stroll se convirtió en el segundo piloto más joven en subir a un podio de Fórmula 1. Vettel amplía su diferencia en el Mundial en dos puntos con Hamilton, que fue quinto.

Ocon finalizó en la sexta plaza, justo por detrás de Kevin Magnussen. Además, Sauber volvió a estar en los puntos. Pascal Wehrlein aprovechó todos los abandonos en la zona delantera para sumar un punto valioso para los de Hinwil. Ericsson se quedó a las puertas y fue undécimo, seguido por Vandoorne y Grosjean, que cerró la carrera en decimotercera posición.

La Fórmula 1 se toma un merecido descanso después de lo visto hoy en el circuito callejero de Bakú, y volverá dentro de dos semanas con la disputa del Gran Premio de Austria.

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