Hace ya más de año y medio que la Realidad Virtual llegó comercialmente a nuestras casas, la hemos visto crecer y madurar, en base a ello podemos hablar de ella con más perspectiva que hace unos meses. Obviamente, nos centraremos en su aplicación en SimRacing, uno de los ecosistemas en los que más rápidamente y con mayor éxito se ha implantado.

Todo empezó con Palmer Luckey (el Sandalias) y sus Oculus DK1 y DK2,  que eran prototipos pero ya dejaban entrever sus posibilidades. Tras la llegada de John Carmack y la venta de Oculus a Facebook todo se aceleró, saliendo al mercado en primavera del 2016 los primeros visores de Realidad Virtual, Oculus Rift y Vive HTC. Poco más tarde saldría el PSVR, pero con menor impacto en el SimRacing.

Una vez los visores se pusieron a nuestro alcance, la locura se desató,  comenzamos a probarlos, debatir y opinar sobre su calidad, viabilidad y futuro dentro del SimRacing.

Cuando probamos un set de RV por primera vez, nos fijamos en tres cosas: Inmersión, definición y mareos:

  • La primera, la inmersión, no la discute nadie, ofreciéndonos una visión realista desde el interior de un coche de carreras, con una escala y percepción de las distancias reales con todas sus ventajas.
  • La segunda, la definición, entra dentro de lo personal de cada uno, a corta-media distancia se ve bien, pero a media-larga es deficiente, siendo suficiente para unos y para otros no, prefiriendo los tres monitores. En unos simuladores hay mejor definición que en otros, pero no se pasa de los 100 metros, aunque se ha mejorado y optimizado un poco con el paso del tiempo.
  • La tercera, los mareos, en el SimRacing apenas afecta, si alguien se marea la primera vez, con ir probando en ratos cortos y quitándoselos a los primeros síntomas de mareo, en una semana de adpatación estamos preparados para usarlos de forma intensiva.

Después sopesamos las contras de esta tecnología, como la necesidad de un ordenador de gama media-alta o el disparatado precio con el que salieron al mercado, siendo a día de hoy mucho más asequibles. La imposibilidad de ver nuestros volantes o salpicaderos con sus indicadores puede ser otro factor negativo para algunos, pero en un futuro se podrá integrar con la Realidad Virtual, seguro. El glare o rayos de dios, el efecto malla o screen door, el malestar de llevar un casco-visor en la cabeza… son mínimos en el SimRacing y una vez pisas el acelerador no te das cuenta de ello. Por otro lado, también encontramos otras ventajas colaterales como el ahorro de espacio comparado con los tres monitores.

Lo próximo: la llegada de nuevos visores Windows Mixed Reality o los Pimax 8K, cuyos modelos están llamados a minimizar estos defectos aún mas y máximizar sus puntos fuertes, con lo que afirmo categóricamente que la Realidad Virtual ha llegado para quedarse y es el futuro inmediato del SimRacing. ¿Vosotros que opináis?

En próximos artículos comentaremos los visores que hay y que llegan, los simuladores con los que podemos rodar, algunos consejos y trucos de ellos y más…

5 Comments

  1. Que ganas de probar la realidad virtual! Seguimos a la espera jajaja

  2. Yo igual !! , mucha curiosidad y ganas de probarla !!!

  3. Gran post bruce ,, a la espera de nuevas noticias, para mi está claro que la era monitor para Gaming de manera exclusiva llegó a su fin . 

  4. muy buen aporte , te o deja claro , ahora esperemos a las 8K , y unos 500E jejejejeje

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *