Tras una semana con mucho ruido causado por las sesiones de preclasificación para el #OWMGT 2018, llegábamos a Spa-Francorchamps para poner a prueba a las 33 unidades presentes de la segunda generación del Pro Mazda, que con su chásis tubular de fibra de carbono y un pack aerodinámico a medida, junto a su caja secuencial de seis velocidades y los nada desdeñables 240 CV que entrega su motor rotativo Mazda, formaba una combinación inmejorable con el legendario trazado belga para la cita inaugural del campeonato.

La sesión de clasificación era dominada por Ricardo Rico, que se llevaba una sensacional Pole Position, seguido muy de cerca por Joao Vaz, apenas 43 milésimas. En segunda línea se quedaban por encima de la décima Hernández y Sicilia.

El Pace Car comandaba la caravana de pilotos hacia la línea de meta para acometer una rolling start. La bandera verde ondeaba y Ricardo Rico aprovechaba su posición dominante para ganar unos metros que le permitían negociar el primer viraje con tranquilidad, Ismael Hernández salía muy bien a su zaga, ganándole la posición a Joao Vaz. Por detrás, no había mayores incidentes. La primera plaza le duraría a Rico lo largo de la recta de Kemmel, en la cual Hernández se salía de su rebufo, y negociaba ya Les Combes en primer lugar, en lo que sería la inauguración del lugar predilecto de adelantamiento de los pilotos durante la carrera.

El primer gran accidente llegaba en la vuelta dos, en el paso por Eau Rouge, dónde Xavier Solá contactaba con los muros tras perder la trasera de su Pro Mazda, al tiempo que Joao Vaz tomaba el liderato de la prueba y trataba de imponer su ritmo. Misión imposible, ya que el rebufo permitía que Hernández se mantuviese enganchado, y una vez más, se aprovechaba de ello para consumar un nuevo adelantamiento en la recta de Kemmel.

Mientras el trío de cabeza intercambiaba posiciones, Fernando Antolí lideraba un segundo grupo que trataba de restar el pequeño gap que los separaba de los líderes, secundado por Sicilia y Jordan que dejaban trabajar al de Obsidian en su misión, que finalizaba con éxito a falta de media hora de carrera.

El nuevo mapa de la carrera, situaba a cinco pilotos destacados, que pronto serían cuatro cuando Joao Vaz rompía su motor con una agresiva reducción en la frenada de la Bus Stop, echando a perder lo que hasta ahora estaba siendo un debut estelar en el #OWMGT. La incertidumbre del momento, permitía a Jordan acercarse a su compañero de equipo, y engancharse otra vez al grupeto, formando un nuevo quinteto.

Sin embargo Hernández tiraba del grupo con fuerza, haciendo sufrir a los chicos de Odox, que aguantaban en el pelotón de cabeza a duras penas. Pasaban las vueltas y el número de Pro Mazda rodando en Spa disminuía, debido a los incidentes fruto del desgaste de neumáticos y las roturas de motor.

Pero faltaba un invitado a la fiesta final, García Ramos contactaba con Jordan y se unía a la batalla. En la primera oportunidad que tenía, le tiraba en Pouhon el coche al de Odox, se tocaban, y ambos acababan impactando con los muros de protección, uno en el interior y el otro en el exterior.

A falta de 10 minutos para el final, comenzaban las verdaderas hostilidades en el grupo de cabeza, batalla constante, paralelos en lugares imposibles… Así se alcanzaba al penúltimo paso por meta, con Rico como líder, secundado por Hernández, seguido a su vez por Antolí y Sicilia. Todos en un suspiro, cuatro pilotos, tres plazas de podium y un solo ganador.

En la recta de Kemmel y la frenada que da acceso a Les Combes se jugaría el primer match ball, del que Ricardo salía vivo, tras que Ismael, aparentemente levantase ligeramente el pie y renunciase al adelantamiento en ese punto.  Bruxelles, Puhon, Campus, Stavelot, Paul Frère, restando curvas para la meta, encarábamos Blanchimont con los cuatro pilotos solapados a rebufo, lugar que elegiría Hernández para salirse de la aspiración y buscar su propio camino emparejándose por la parte interior con Rico, al tiempo que Antolí buscaba un espacio que no había, y Sicilia era espectador de lujo por detrás, mostrando cierta carencia de velocidad punta.

La mágica Bus Stop, que cambia de forma con el tiempo, pero es igual de decisiva que siempre, dictaría sentencia: el primer vértice favorecía a Rico, pero era Ismael quién tendría la ventaja interior del segundo, del que salía haciéndose ancho camino de meta con un ligero sobreviraje, a la vez que el de Zennith hacía la “tijera” en búsqueda de la victoria, pero sufría el latigazo de la parte trasera de su Pro Mazda con mayor vigor que su contrincante, obligándole a levantar ligeramente el pie del acelerador para recuperar el control y condenándole a pasar cuarto por meta.

Antolí abría gas muy pronto, con mucha tracción, dibujando una trayectoria muy abierta, que sirviéndose de la escapatoria de asfalto le permitía adelantar de un plumazo dos posiciones para hacerse con la primera victoria de la temporada, en una maniobra fuera de pista que está dando mucho que hablar.

ACTUALIZADO:

Con estos resultados termina la primera cita de la División Next, con la victoria final de Hernández tras la revisión de los comisarios, dejándonos una carrera tan dura como espectacular, buena cuenta de ello, son los diez coches que cruzaron la meta, que contrastan con los 35 que vieron la bandera verde.

 

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