Porsche ha cantado el alirón antes de la última carrera de la temporada del Mundial de Resistencia de 2017. La marca alemana ha finiquitado los títulos de pilotos y de marcas en unas 6 horas de Shanghái en las que no han tenido opción a la victoria. Toyota se ha puesto las pilas y ha intentado forzar que la pelea de marcas llegase a Baréin, pero no ha podido ser.

Toyota ha demostrado ritmo durante toda la carrera. Además, desde bien temprano, las opciones a aplazar el título de marcas de Porsche se les han puesto de cara al tener el Porsche 919 de Tandy, Lötterer y Jani un problema en el acelerador. Ha entrado al garaje, lo han solucionado, pero las opciones de victoria para el dorsal 1 han desaparecido. Eso ha dejado al Porsche número 2 sólo ante los Toyota, que han tenido el doblete a tiro.

La carrera ha estado marcada por los toques, en especial en LMP2. Por suerte, ninguno ha tenido mayores consecuencias. El problema en dichos lances ha sido la diferencia de ritmo y el doblaje. Por ejemplo, el abandono de Miguel Molina ha sido debido a uno de los doblajes. Thomas Flohr ha colisionado con uno de los Ferrari de AF Corse, que a su vez se ha visto golpeado por uno el prototipo dorsal 37 del equipo de Jackie Chan. La puerta del Ferrari de Spirit of Race ha salido volando poco después y han tenido que abandonar.

Los LMP1 también han tenido más de un susto al doblar pilotos. Sin ir más lejos, el Toyota número 7 -con José María ‘Pechito’ López al volante- ha perdido la opción de subirse al podio a falta de poco menos de 40 minutos, cuando te ha tocado con el Porsche dorsal 91 cuando circulaba en segunda posición. Eso ha significado en un pinchazo y la oportunidad de pelear por el título de marcas.

Más allá de la victoria de Toyota y los títulos de Porsche, la pelea en LMP2 ha sido de órdago. No se ha terminado con foto finish, pero ni falta que hace. La carrera ha sido una montaña rusa de emociones que finalmente se ha llevado el Vaillante Rebellion dorsal 31, por delante del Signatech Alpine y el Vaillante Rebellion hermano, quienes han peleado hasta el último metro de pista por decidir el orden del podio.

El equipo local, el Jackie Chan DC Racing, sólo ha podido ser cuarto en su categoria con el dorsal 38. El coche hermano se ha visto involucrado en el accidente con el Ferrari del Spirit of Race. Eso le ha retrasado y ha acabado a más de una vuelta de los líderes de categoría.

La sorpresa de la jornada la ha marcado el Ford GT número 67. Harry Thicknell y Andy Priaulx han conseguido una victoria inesperada al tumbar a Porsche y a Ferrari, los claros dominadores de 2017. La carrera ha dado un giro de 180º en el momento en el que el Porsche 911 numero 92 rompía motor, y eso ha provocado la única neutralización de la jornada. Pese a terminar terceros, Alessandro Pier Guidi y James Calado aseguran el título de marcas en GTE-Pro, y aplazan la decisión del título hasta Baréin, dentro de dos semanas.

En GTE-Am la victoria ha sido para el Aston Martin de Paul Dalla Lana, Mathias Lauda y Pedro Lamy. Sin sorpresas en carrera, el Aston Martin ha sido uno de los pocos GTE-Am que no se han visto involucrados en toques o trompos en la jornada de hoy.

La próxima cita será del 16 al 18 de noviembre. Ojo con las fechas, porque la carrera será el sábado, no el domingo. Con LMP1 decidido, la tensión se centrará en el resto de categorías.

4 Comments

  1. Sin duda una carrera con mucha pimienta , faltan 15 o 20 lmp1 más pero bueno a ver si se arregla la cosa ,, esperando la próxima con emoción .

  2. el año proximo va ser descafeinado solo 1 equipo de LMP1 no ?

  3. El año que viene ademas de los Oficiales de Toyota, estaran los privados con muchas menos restricciones con el motor.

  4. 1 equipoo en LMP1 pero que mes tas con??????????? jajajaja ni de coña veras como algo hacen , si no entra ningun equipo seria una desgracia de competicion , no me lo puedo de creer.

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